
Cuando nos ocasionan un daño, ya sea personal o material, reclamamos una compensación por el agravio sufrido. Actualmente, estas situaciones son más frecuentes de lo que uno desearía, e incluso se recurre a ello con una facilidad pasmosa. Teniendo en cuenta que, normalmente, estas compensaciones vienen en forma de dinero, ¿realmente obtenemos reparo con ello? Evidentemente, más de uno pensará que no, pero mejor eso que nada. Si vamos un poco más allá, ¿no sería mejor un buen sistema de prevención? En el ámbito sanitario, está más que demostrado el ahorro económico que supondría una buena prevención, aparte del "ahorro" de daños personales.
Toda esta explicación viene referida al desastre sucedido en Hungría. No existe forma de compensación para esas personas que, no sólo han perdido sus viviendas, si no que han perdido su lugar, ya que es imposible vivir en la zona afectada. Otras personas han perdido incluso a seres queridos. A esto hay que añadirle la aniquilación de toda forma de vida del río Marcal y de la zona en cuestión. El daño realizado es incalculable.
Si tenemos en cuenta el historial de tragedias de este tipo, como por ejemplo, la explosión de la central nuclear de Chernobil (1986), el naufragio del petrolero Exxon Valdez en las costas de Alaska (1989), el desastre de Bhopal (India, 1984, considerado el peor desastre industrial de la historia), y los más cercanos a nosotros (el vertido del Prestige y el desastre de Aznalcóllar), el coste de vidas humanas y ecológico es altísimo. No hay seguro, ni persona ni institución que pueda compensarlo.
Por supuesto, somos humanos y cometemos errores, pero todos estos desastres dan sensación de dejadez por parte de las empresas implicadas (en el de Aznalcóllar llevaban avisando desde hace tiempo), posiblemente porque les sea más rentable arriesgarse a pagar indemnizaciones, que mantener unos buenos estándares de calidad en cuanto a mantenimiento y seguridad de las instalaciones.
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http://www.rtve.es/mediateca/fotos/20101005/estado-emergencia-hungria-fuga-sustancia-quimica/59277.shtml (21/10/2010)